domingo, 6 de abril de 2014

Embalse del Atazar, Madrid (38 km, Febrero 2014)


El pasado febrero estuve haciendo una ruta de fin de semana por el embalse del Atazar. Es uno de los sitios a los que suelo ir a remar para salidas de un día, pero por su extensión puedes echar allí también un par de jornadas sin problema. Además este año ha subido su nivel de agua respecto a los 2 anteriores, lo que sin duda mejora el panorama.

Que yo conozca ha dos zonas para embarcar: Cervera de Buitrago (embarcadero y playas) y El Berrueco (playas pero con peor acceso).  Mi ruta consistió en salir de Cervera dirección al río Riato y remontarlo hasta donde fue posible, hacer noche por allí, y al día siguiente vuelta a Cervera.


Justo cuando empecé con el montaje se cubrió el cielo completamente y empezó a lloviznar. 


Aunque paró la lluvia el cielo no se despejó en toda la mañana.


Llegando al Riato el cauce se estrechaba cada vez más.


Hasta que ya me fue imposible continuar por la corriente en contra.


Así que subí el kayak a la orilla, comí, organicé las cosas para montar luego el campamento, y continué a pie mi ruta por el margen del río.


A última hora salió el sol.




Ya de vuelta, hablé un rato con un par de chicos que andaban pescando por allí y ya oscureciendo monté la tienda. La noche fue realmente fría, y al amanecer el hielo cubría mi kayak, la tienda y prácticamente todo a mi alrededor.


La tienda aguantó como pudo la fuerte helada
Afortunadamente el día estaba muy despejado y el sol empezó a calentar nada más asomar. Eso me fue bien para que mis cosas y yo mismo nos desheláramos y fuéramos entrando en calor.

El kayak se "descongeló" al sol mientras yo recogía el campamento
De regreso hacía Cervera recorrí varios pequeñas colas del pantano en las que vertían los arroyos su agua al embalse. También me acerqué a la presa del Atazar lo justo para echar una foto. No pude seguir avanzando ya que está prohibido navegar a menos de 1 kilómetro de distancia y la presa tiene cámaras de vigilancia (y ojo porque si te acercas empiezan a hacer sonar la sirena desde el puesto de control de la presa)




Enfilando hacia el norte se veían las sierras nevadas a lo lejos.



Sobre la hora de comer estaba ya en Cervera, así que después de guardarlo todo, paré en el Berrueco a comer con Alex que había venido a recogerme. Un estupendo guiso de carne de jabalí sirvió de magnífico colofón a un buen fin de semana.

He abierto un canal para subir algunos vídeos de las rutas que vaya haciendo. Aquí está el primero con unas cuantas vistas del Atazar. Para poder verlo en HD hay que pinchar el enlace a Vimeo.